domingo, 17 de diciembre de 2017

Inciso: Cuento de Navidad

Lugo '74 revisited (V)
 


“En la guerra pierden todos”... Bueno, hasta que te haces mayor y comprendes que siempre hay alguien que gana algo, porque de lo contrario no habría guerras. Pero recuerdo que aquella noche, como unas cuantas ya que llevaba, yo estaba rendido pero confortado: días antes había oído en la onda media a los Beatles por primera vez -hijos de otra guerra, eso lo supe luego-, y en aquel trance mi conciencia, de repente, se había ido de casa, de la ciudad, del país, del mundo. Y al menos, -pensé, queriendo justificarme, supongo- ahora hay comida suficiente, la gente ya no se vuelve loca por culpa del hambre, ya no fusilan a nadie contra la tapia del cementerio… Deduje que ya podía idolatrar el sonido de aquellos Beatles o de quien fuese sin sentir un excesivo remordimiento por mi frivolidad, por los pesares de todos los que hubiesen vivido aquel horror. 

Then the chicken-fancier came to pla-ay-ay 
with his long red beard and his sister’s weird: 
she drives a lorry...

Así que el hermano de Antonio ha leído la cosa esa de JB. Su hermano mayor. Otro que tal. 

No nos conviene hacernos mayores; no de momento, o no aquí. Es lo único que puede sacarse en limpio del discurso farfullado de don Armando, el abuelo de Basilio. Llevan el “Sport” desde que murió el padre y Basilio tuvo que plantar los estudios para no cerrarlo, no hace mucho. De su madre nunca supimos nada: Basilio y el abuelo son toda la familia. El “Sport” es su casa y una de las nuestras: si no fuese por ese tonto embeleso de ver juntos seis futbolines, tres mesas de billar y otras tres de ping-pong, la máquina de discos con su sonido atronador... si no fuese por todo eso, tal vez no deberíamos frecuentarlo tanto (y nuestra rutina ya se compone de demasiados “no deberíamos”: nunca llegaremos a nada). Pero bueno, también venimos por ver a Basilio, y por oír un rato a su abuelo. De su padre ya casi no recordamos ni la figura: era un ser anodino, sin carácter ni hazañas dignas de ser recordadas… Un cáncer, creo. Fumaba como un descosido. 

El caso es que Basilio, con la misma edad que nosotros, ya es quien manda en el “Sport”. Casi todo el día está allí, controlando: él controla y el abuelo lleva las cuentas. A veces sale un rato y nos invita a algo, porque dinero siempre tiene. No habla mucho. Nunca habló mucho, siempre anduvo a su aire, desde pequeño. Cuando iba al colegio solía llegar medio dormido y con los deberes sin hacer. Nunca supimos mucho de él, ni él quiso que supiésemos. Pero eso sí, la máquina de discos del “Sport” va a medias, ya se deja recomendar por nosotros: el “Spirit in the sky” es cosa nuestra. 




viernes, 15 de diciembre de 2017

Inciso: Cuento de Navidad

Lugo '74 revisited (IV)

 

… Pero me sonrío hacia adentro, para que no se den cuenta el abuelo y el hermano mayor, que probablemente me reñirían por no mostrar el respeto debido a la sacrosanta institución que ellos adoran; por no respetar nada, por ser un descreído. Señoras decimonónicas con barba… 

And a bearded lady said to me-e-e
If you start your raving, and your misbehaving, 
you’ll be sorry 

La verdad es que a mí me miran, si es que me miran, como a un peso muerto. Mi hermano me lleva dos años, pero parece que fueran veinte; él se llama Alejandro, yo José Luis; él ya tiene barba, yo patillas de pelusa; él sabe historia y teoría, yo sólo conozco nombres. El abuelo lo intentó también conmigo, hace algún tiempo, hasta que papá tomó cartas en el asunto y le paró los pies: para iluminados, en esta familia nos llega contigo y con Alejandro; así que deja a José Luis tranquilo, que ya nos tiene contentos con lo que estudia para que encima vengas tú y lo atontes más aún. Mamá había echado una mirada afirmativa hacia papá y otra de blanda conmiseración hacia mí antes de levantarse a cambiar los platos y traer la fruta. Y la verdad es que me hicieron un favor: no sabía cómo explicarle al abuelo que lo sentía mucho pero que lo mío era la música eléctrica, la música extranjera, y que lo suyo seguramente estaba muy bien pero que yo no daba para tanto. Pobre viejo. Un día acabé por decírselo, y desde entonces pensó de mí lo mismo que yo de él: que no estaba en este mundo. 

¿Veinticinco años de paz..? ¡Veinticinco años de mierda! 

Mi padre callaba siempre que podía, según su estimación sobre la gravedad de la chifladura que el abuelo hubiese proferido. Aquella noche había callado. Yo era muy niño, pero lo recuerdo vivamente: Radio Nacional de España anunciaba para el día siguiente las bodas de plata de una paz sin valor alguno para nadie, salvo para los vencedores de una guerra al parecer inconclusa, mientras mi hermano y yo apurábamos la taza interminable de leche y cacao antes de irnos a la cama. Pero ya llevaban unos días dando la matraca con el asunto, e incluso había carteles por las calles, y anuncios en los autobuses, y… yo aún no tenía edad para entender que una cosa es la paz y otra muy distinta la victoria. 

- ¿Ya hace veinticinco años de la guerra, mamá? 
- Sí. Pero eso no es cosa vuestra. Dormíos pronto, venga. 
- ¿Y por qué está enfadado el abuelo? 
- El abuelo ya sabéis que es un poco raro y tiene sus cosas. Ya se le pasará. 
- El abuelo es de los que perdieron, ¿verdad? 
- En las guerras pierden todos, Alejandro. Venga, a dormir. 




martes, 12 de diciembre de 2017

Inciso: Cuento de Navidad

Lugo '74 revisited (III)

 

Gracias a esta clarividencia descarnada parece que nos adaptamos a lo real con mayor elasticidad que nuestros predecesores, y ya sabemos cabrear al hermano mayor, al más próximo, señalando con el dedo a su querido Carlitos Marx agarrado del brazo de Groucho, Chico y Harpo (ese dibujo, publicado en la única revista posible, anda por las paredes de cuarenta sitios). Porque... aún no, hermano mayor, aún no lo entiendo del todo. Pero sé que no te gusta la burla: tú eres un idólatra, como el abuelo; y oye, puede que yo también lo acabe siendo, pero no es lo mismo. Tú, hermano mayor, ya eres como ellos, ya eres de sacristías, ya no sabes llevar una broma; y yo ya sé detestar la farfolla de muchas figuras vuestras, de vuestros mesías, no tan distintos de los que odiáis. Nunca entenderé esa parálisis gestual que os entra cuando son nombrados, cuando alguno de vuestros chamanes invoca nombre sagrado con una seriedad de cojones, la misma que usan “los otros” con los suyos. 

Y bueno, reconozco que os queda muy bien ese aura cosmética de catacumba cristiana que os gastáis, tan a juego con la ciudad, cuchicheando entre vosotros por las calles o en los bares que se muere, coño, que le queda poco, mirando a todas partes por si algún chivato. Ah, y un amigo vuestro o dos ya están fichados, fíjate tú, me lo dices, me lo cuentas, me lo anuncias, me lo proclamas con esa sucia suficiencia de iniciado, y no tienes ni puta idea de quiénes son Jethro Tull. 

Walked down by the bathing pond to try and catch some su-u-un 
Saw at least a hundred schoolgirls sobbing into handkerchiefs as o-o-ne 
I don’t believe they knew I was a schoolboy 

Papá y mamá ya tiemblan ante la perspectiva que se les presenta dentro de unos meses, en cuanto escapes a Santiago, a la Universidad, con el peligro que dicen ellos que tienes. También dicen que mucha culpa es del abuelo, que te ha estado calentando la cabeza desde niño con la República, Largo Caballero (por lo vistoso del nombre, supongo), Lenin, Stalin, Trotsky... y por qué la mitad de los perros de nuestra España –bueno, nuestra o de Franco- se llaman Trotsky sin que les pase nada a sus dueños... Pero algo tendrá que ver papá con su afición por la onda corta, aunque no tenga la culpa, aunque yo también se lo agradezca sin decir nada: moderado, equidistante, se cita con todas esas galaxias tan lejanas entre sí como la idílica Radio Andorra y la incendiaria Pirenaica, o las dolidas verificaciones de Radio París o la BBC (recuerdo, de muy pequeño, que esos nombres y sus contenidos, anunciados en sánscrito, no me habrían parecido más absurdos que en el aseado español que usaban). Es cierto que en ninguna se demora mucho, anda siempre a la caza de versiones distintas sobre cualquier noticia omitida o deformada en la onda media por la falaz propaganda de las emisoras nacionales, que a las horas del Parte son una sola en todos los sentidos. Pero ya digo, te alienta -os alienta- sin quererlo, aunque de la Pirenaica salte rápidamente a la BBC cuando sabe que va a sonar la Internacional, ante el sordo cabreo del abuelo y su nieto preferido: debe de ser una pieza diabólica, me sonrío yo, que no he llegado a oír más de unos cuantos compases aún… 




domingo, 10 de diciembre de 2017

Inciso: Cuento de Navidad

Lugo '74 revisited (II)

 

… Y cuando llega la noche yo tengo mi particular osito de peluche a la hora de dormir, cada uno tiene el suyo. “Cada” es una palabra sombría, pero a veces necesaria: cada uno en su casa y Dios en la de todos, como dicen los viejos. 

As I did walk by Hampstead Fair-ir-ir 
I came upon Mother Goose, so I turned her loose 
She was screaming...

Todas las noches apago la luz después de colocar mi cassette Philips de cinco mil pesetas bajo la almohada para amortiguar el ruido del motor, que a esa hora casi siempre se sobrepone al volumen necesariamente bajo (no he de incomodar el sueño de mi eximio hermano) con el que escucho la misma cinta desde hace días, desde que Ginés me la pasó en plan victorioso, en plan “esto no lo publican aquí en la puta vida, chaval”. Creo que estuve oyendo la misma canción seis o siete veces hasta que me dormí: me prendió Mamá Oca, que camina envuelta en la misma bruma que trae al Mendigo, a Mary la Bizca, la Vuelta del Día Barato, esa bruma que entra por el mirador del parque, esa bruma, ansia de bruma, de no saber dónde. ¿Es lo mismo bruma que niebla? Paseando por esa duda supongo que me quedé dormido. 

And a foreign student said to me-e-e, 
Was it really true, there are elephants’n’lions too 
in Picadilly Circus? 

 “Aunque aparezca en los mapas, esta ciudad levita”. No es mal saludo, teniendo en cuenta que son las nueve y cuarto de la mañana, que no lo entiendo y que Senén surge a traición, nada más sentarme, trayendo la copa de ginebra, el desayuno habitual de Toñín y mío por semana: siempre nos mira mal, entre desaprobador y cómplice. Porque si otros tienen estufa de leña, calor de hogar, nosotros más; y en el Agena puedes fingir que vives de noche como otros viven de día: prodigios de los claroscuros, de la iluminación tradicional, y tal. Toñín ha oído lo de la levitación a su hermano, que está leyendo un libro titulado “La huída de JB”, o algo así. “JB es un whisky”, documento yo, y luego doy un trago a mi ginebra. En algún momento de la conversación, como siempre y sea cual sea el tipo de conversación, tanto él como yo quedamos absortos, con la vista fija en la máquina de discos: quizá entre “5:15” y “Water”, o puede que andemos por “Virginia plain”. Y bueno, reconoceremos que hay momentos de remordimiento, de culpa: deberíamos estar ahora en clase, deberíamos haber desayunado correctamente, deberíamos… Pero nosotros, nosotros dos, nosotros cuatro, nosotros diez, también, estamos seguros, deberíamos haber nacido en otro sitio, y nos jodemos. Pues ya está. Venga esa copa. 





viernes, 8 de diciembre de 2017

Inciso: Cuento de Navidad

Lugo '74 revisited (I)

 


Seremos adultos no sabemos cuándo, aunque algunos ya estamos deseando no llegar a serlo nunca -el cachorro mira asustado a su alrededor cuando despierta y su madre no ha vuelto aún de la caza- porque tememos que no sabremos valernos. Y mientras ese momento no nos llegue vivimos entre hálitos de piedra techados por la Gran Nube Gris Perla, adquirimos la noción de lo sombrío de modo inconsciente pero lento y riguroso... y materias de estudio son la salvaje risa desdentada de la anciana Josefa -esa gran rodaja de halitosis, esa loca escupiendo al cielo- o los cálidos gestos que aún hoy prodiga el intemporal don Jaime -El Conquistador por mal nombre- cuando está en compañía de algún jovencito distraído que se deja: se le ve con frecuencia en las cafeterías de la Plaza de España, suponemos que retirado de hazañas mayores; antes frecuentaba los billares, y según dicen antes el Casino, y antes de eso su camisa azul y su mirada en los luceros, a saber cuáles. 

Hay un pasar sobre nosotros, sobre nuestra existencia, como de puntillas: los abuelos hablan en bajo de aquella heroica lucha perdida; los padres callan, trabajan y olvidan; los hermanos mayores leen mucho, se dejan barba y sueñan con un futuro paraíso igualitario… y nosotros no somos nada. Bueno, algunos disfrutamos, viajamos escuchando devotamente “My generation” de los Who con casi diez años de retraso: saber que en algún punto de La Isla existe el colegio Charterhouse, o un letrero que indica Hatfield and the North, o ese extraño género, las/los “el-ou-el-ei-Looolas”, hubiese sido demoledor dos o tres años antes, o lo será con toda seguridad en breve; pero el tamaño de nuestra autoestima va decreciendo a buena marcha y ya podemos asumirlo sin reparos, como gallegos de pura cepa, como algo natural, como es natural que caiga la noche a su hora. Es lo bueno de la adolescencia en un sitio así, que todo revés con el que te obsequia la realidad lo aceptas sin aspavientos ni contrariedades. 

En este tipo de conocimientos, tan hirientes como gozosos (algo así debe de ser el sexo, según dicen), algunos vamos a toda marcha: Toñín, Quique, yo y algunos más ya andamos a nivel Family, Gong, Spooky Tooth… y esas cosas, quieras que no, marcan distancias. Ya nos sentimos razonablemente raros, ya nos vamos acercando a la exquisitez, ya comenzamos a dudar del tótem Disco Express salvo todo lo que diga Manrique, a pesar de aquello. Y mientras esperamos a que llegue el momento que dije antes, cada nuevo día que salimos a la calle jugamos alegremente a las cartas con las posibilidades de juego que te ofrece la rutina quinceañera local: saldrá el sol o seguirá lloviendo, iremos a clase o no, este bar o aquel otro, pagas tú o pago yo, nos cogeremos un buen pedo o será solo a medias...




martes, 5 de diciembre de 2017

lunes, 27 de noviembre de 2017

Tiempos de crisis (XI)




Tiempos de crisis. Unos son patizambos, como Elvis; otros como el pobre Nigel habitan los cotolengos... 


lunes, 20 de noviembre de 2017

jueves, 16 de noviembre de 2017

domingo, 12 de noviembre de 2017

Tiempos de crisis (VIII)



Esta vez no necesitamos dilucidar si "pasión" o "energía": con los Jam nunca hay dudas. Benditos sean. 


lunes, 6 de noviembre de 2017

Tiempos de crisis (VII)



"Pasión" es una palabra que ha perdido gran parte de su potencia porque ahora la usa cualquier vendedor de lo que sea. Pero díganme si no qué es lo que derrocha aquí nuestra amiga Siouxsie...

jueves, 2 de noviembre de 2017

sábado, 28 de octubre de 2017

Tiempos de crisis (V)



Aaahh, la solidez, la fiabilidad... la seriedad germánica. Da gusto saber que esas virtudes nunca se pierden.

lunes, 23 de octubre de 2017

Tiempos de crisis (IV)


Antes, cuando Londres llamaba todos acudíamos. Pero hace ya mucho tiempo que perdió su embrujo.


martes, 17 de octubre de 2017



Estos días ando un poco liado. Pero un ratito en la discoteca no le hace mal a nadie...

sábado, 7 de octubre de 2017

Tiempos de crisis (III)



Hay mucha gente fea por el mundo adelante. Vean si no a estos muchachos: son los autores de "New rose", el primer single en la historia del punk británico, pero a su lado hasta los Pistols parecen atractivos... 

 

lunes, 2 de octubre de 2017



El tiempo vuela… Hoy hace ya un año que la encantadora Tanya Donelly inauguró esta sucesión de músicas e imágenes para el fugaz entretenimiento de las escasas almas errantes que pasan por aquí. 

Como es lógico, también en ella percibimos el paso del tiempo: he aquí la diferencia entre su imagen vivaracha de juventud, la que alegró la primera entrada de este blog, y la de su actual madurez, más perfilada, más completa. 

Bueno, pues eso: que disfruten ustedes de un feliz año nuevo. 



sábado, 30 de septiembre de 2017

Tiempos de crisis (II)



Vaya, aquí los tenemos otra vez. Pero no se preocupen: las fuerzas del Orden darán buena cuenta de ellos. 


 

martes, 26 de septiembre de 2017

Tiempos de crisis (I)



... Y yo diciendo que el otoño era la estación de la ropa bonita. Pues no, al final va a tener razón Bab: todo depende del gusto y la percha. 

viernes, 22 de septiembre de 2017



Sí, ya estamos en otoño. Pero antes de nada seremos educados y despediremos al verano como se merece. Y por favor, señores, guarden los ácidos hasta el año que viene: no van bien con las nubes. 


domingo, 17 de septiembre de 2017



Cachis... por poco se me olvida que... Sí, también hay aspectos menos festivos en esta época: la vuelta al colegio, por ejemplo. Aunque bueno, todo depende de con qué actitud se encare ese trance, como cualquier otro en la vida. La actitud, siempre la actitud. 

Y la semana que viene ya entra por fin el otoño. ¿Estamos preparados? Bien, pues hasta entonces.

     

miércoles, 13 de septiembre de 2017



... Y por último: la ropa más bonita es la que se usa en otoño. Así que, una vez que ya nos hemos equipado convenientemente, a disfrutar.

sábado, 9 de septiembre de 2017



Ya se va animando la cosa. El otoño es encantador, si uno sabe encararlo con dinamismo....

martes, 5 de septiembre de 2017


Bueno. Un día de estos volveré al tajo, que ya casi es otoño. Pero no me agobiéis. 


 

lunes, 10 de julio de 2017

Mundo viejuno (y fin, por fin)




Estimadas criaturas que sobrevoláis este risco: el verano arrecia, y los seres pálidos como yo necesitamos ponernos a cubierto hasta que escampe. Así que sálvese quien pueda, y allá por septiembre tal vez volvamos a vernos. Ah, y si ello ocurriera u ocurriese posiblemente nuestros invitados serán un poco más jóvenes... pero sin exagerar.


 


Pues eso: que feliz verano, a quien le guste.



domingo, 2 de julio de 2017

jueves, 29 de junio de 2017

Mundo viejuno (XLI)



A esta señora la llamaban "Mamá África". Así que, de lejos o de cerca, todos somos descendientes suyos.




miércoles, 21 de junio de 2017

jueves, 15 de junio de 2017

lunes, 12 de junio de 2017

miércoles, 7 de junio de 2017

Mundo viejuno (XXXV)



Se puede decir que esta canción legendaria es un duduá, pero en realidad estamos ante otra de las muchas caras que puede mostrar el folk. El folk es el origen de lo que somos y seremos.... 




domingo, 4 de junio de 2017

Mundo viejuno (XXXIV)



Aquí tenemos a unos canguros que vienen a enseñarnos elegancia y buenos modales.
Por desgracia, ya no se hacen canciones así...


jueves, 1 de junio de 2017

Mundo viejuno (XXXIII)



El pobre Eric mucha voz no tiene... pero tanto él como sus colegas demuestran que la psicodelia es barroco puro. Vean si no qué trajes más apañaos...

lunes, 29 de mayo de 2017

Mundo viejuno (XXXII)

 


Benditos tiempos aquellos en los que uno podía sentirse libre... aunque solo fuese por un rato.


jueves, 25 de mayo de 2017

Mundo viejuno (XXXI)




"En los años 60 se debilitó profundamente la fibra moral de Gran Bretaña".
Margaret Thatcher


lunes, 22 de mayo de 2017

Mundo viejuno (XXX)


Conozcan ustedes perfectamente a una banda clásica con solo dos canciones: he aquí la segunda. 


jueves, 18 de mayo de 2017

Mundo viejuno (XXIX)

Hablando de bichos blancos...



Una pastilla te hace más grande 
y una pastilla te hace pequeña, 
y las que te da mamá 
no hacen nada de nada. 
Vete a preguntarle a Alicia 
cuando tenga diez pies de altura.

domingo, 14 de mayo de 2017

Mundo viejuno (XXVIII)


 
Ah, la dulce Francia... Tal vez demasiado dulce para mi gusto, aunque esas dos paletillas de pequeño ratón blanco que luce Sylvie me arrebatan.


domingo, 7 de mayo de 2017

Mundo viejuno (XXVI)



Muchas gracias, señor Henry, de parte de Iñigo, Fatboy Slim, los héroes de Futurama y demás familia....



domingo, 23 de abril de 2017

Mundo viejuno (XXIV)



Éranse una vez dos canguros musicales llamados Harry y George, que por lo general componían las canciones para su banda de canguros: los Easybeats, se llamaban. Y un día compusieron "Bring a little loving", que incluyeron en el sexto Lp de aquella banda; era una canción bonita, pero sin más gancho que otras muchas que ya habían compuesto. Y así habría pasado a la Historia, como una Cenicienta más, de no ser porque... 

Un día nuestros amigos canguros se encuentran con un príncipe musical franco-suizo llamado Alain Milhaud, que está buscando cancioncillas para un grupo que apadrina en un lejano país llamado España. El grupo se llama "Los Bravos" y no tiene compositores propios, por lo que el príncipe Alain ha de salir a los caminos buscando esa preciada mercancía para ellos. Los canguros le enseñan la canción y al príncipe le parece interesante: se la compra y la trae a España. Allí, con la ayuda de su taller de enanitos musicales, la recrea y se la entrega lozana, reluciente, a sus protegidos, que con gran algarabía se pusieron a cantarla de inmediato, y fueron muy felices y comieron perdices. 

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. 





jueves, 20 de abril de 2017

Mundo viejuno (XXIII)



Los canguros son unos marsupiales saltarines propios de Australia. Aquí les dejo una muestra de sus simpáticas cabriolas, pero no se fíen: parece ser que sus puñetazos (o sus patadas, o ambas cosas, no lo tengo claro) son temibles. 


lunes, 17 de abril de 2017

Mundo viejuno (XXII)



Los Kinks, de vuelta a casa tras las vacaciones de Semana Santa. Ya los echaba de menos: sin ellos, la vida se hace un poco más oscura. 


miércoles, 12 de abril de 2017

Sigamos piando...



España, país mariano. Aquí les traigo a unos muchachos que expresan en esta canción el ansia que, como buenos españoles, sienten por llegar a la santidad. Muy propio de estos días, también. 



domingo, 9 de abril de 2017

Más músicas pías



Una buena opción para vivir la Semana Santa con propiedad: el turismo sacro; de humildes ermitas o imponentes catedrales, da igual. Vean si no a estas tres muchachas admirando la belleza que aún hoy engalana a la decrépita Tintern Abbey, ajada maravilla del gótico galés. Aunque... esos uniformes... parecen de La Competencia, ¿no? 



jueves, 6 de abril de 2017

viernes, 31 de marzo de 2017

Mundo viejuno (XXI)



Hubo un tiempo en el que Van Morrison no era tan estirado ni tan cascarrabias, ni se daba tanta importancia. Algunos seguimos pensando que esa fue su mejor época. 

sábado, 11 de marzo de 2017

Mundo viejuno (XVI)

Últimas noticias: ayer se cumplieron cincuenta años de la publicación de esta cosa... 



¿Qué es psicodelia?, dices mientras clavas 
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es psicodelia? ¿Y tú me lo preguntas?
Psicodelia... eres tú. 

Dicho de otro modo:  ¡Niños, tened cuidado con los baobabs!

martes, 7 de marzo de 2017

Mundo viejuno (XV)



Hoy, en nuestra bonita sección titulada "Mezclas tremebundas" presentamos a Pepita Arnold interpretando una canción del Gato Stevens. Curioso contraste, ¿verdad? Pues nada, que lo disfruten con salud. 

viernes, 3 de marzo de 2017

Mundo viejuno (XIV)



Vaya, se han vuelto a colar los Caritas. Pero su presencia está justificada (siempre lo está), porque esta canción contiene en misma todo un género... El pop, claro. Estarás de acuerdo, ¿no, Bab?

lunes, 27 de febrero de 2017

Mundo viejuno (XIII)



A la buena de Sharon le pasaba lo mismo que a la abuelita de "Un dos, tres, al escondite ingles": la dejaban sola un minuto y se ponía a hacer psicodelia.  

sábado, 25 de febrero de 2017

Mundo viejuno (XII)




Se mantienen la humedad y las bajas temperaturas sobre el Canal... Bueno, y también en Germania, ya puestos.



lunes, 13 de febrero de 2017

Mundo viejuno (IX)



...Por otra parte, hace muchos años que el Rey nos dejó. Así que... ¿deberíamos hacernos republicanos?



jueves, 9 de febrero de 2017